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Editorial
Alfaguara Elena
Poniatowska
“Tuve hambre y
frió, sentí
que ningún fuego,
ningún abrazo me
calentarían, pero
se que si un solo hombre
lucha y no se deja morir,
la vida vale la pena”
Este era un hombre que
nació en un pueblito
del sur de México.
Nunca hubiera salido de
el, pero un día
el tren paso frente a
sus ojos y en el ruido
de esa maquina escucho
el relato de su vida;
supo el porque de la indomable
ansia de saber que lo
empujaba siempre mas allá
de sus limites en efecto,
a Trinidad Pineda Chiñas,
el personaje central de
esta novela, el tren lo
llevo a todo: a lugares
que nunca imaginó,
a incontables saberes,
oficios, personas, posibilidades,
y sobre todo al instante
en que hablo a sus compañeros
ferrocarrileros con el
ardor y convicción
que los convirtió
en vanguardia de la lucha
de los trabajadores. Y
pararon de cabeza al país
y al régimen.
El tren es la vida, que
sin duda cabe. Pero si
bien es ser ferrocarrilero
es asunto de hombres,
ninguno de ellos es nada
sin las mujeres. Madres,
esposas, maestras, amantes,
rieleras, transitan por
estas paginas con poderosa
presencia, con la fuerza
inabarcable que late dentro
de cada una. Son lo que
los hombres no alcanzan
a ser, o ni siquiera imaginan.
La gran historia sobre
el movimiento ferrocarrilero
mexicano.
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